Inspiración: Arnold Schwarzenegger

Conozco a Jose Rafael Guzmán desde hace un buen tiempo, más de 20 años. Yo vivía en una zona de Caracas llamada Alto Prado y estudiaba en el Instituto Escuela, un colegio en el Este de la capital. Por el año 1994-1995 mis padres decidieron mudarse a otra zona llamada Alto Hatillo y por quedar lejos de mi colegio me cambiaron al Colegio Claret. Allí conocí a Jose.

No éramos los amigos más cercanos pero coincidimos mucho gracias a Daniel Capriles, quien es prácticamente mi hermano. Deborah, la hermana de Daniel estaba en la banda de guerra del colegio y Jose Rafael formaba parte de esta banda. Durante esa época y al principio de la universidad frecuentamos mucho en reuniones y planes típicos de adolescentes.

Me gradué de Ingeniero de Materiales de la Universidad Simón Bolívar a finales del 2007. A mediados del 2012, con el apoyo de mi familia tomé una decisión difícil: dejar de trabajar a tiempo completo en la compañía familiar. No estaba completamente feliz, quería cambiar y la respuesta era dedicarme a lo que me apasionaba: la música.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con Jose Rafael Guzmán? (¿y Arnold Schwarzenegger?) Ya verás.

Jose Rafael se graduó de Odontólogo y yo de Ingeniero. Jose estaba incursionando en el mundo de la comedia casualmente en la misma época en que yo comencé a trabajar en el negocio de la música. Me sentí identificado porque era uno de los pocos como yo que había decidido dedicarse a una carrera profesional no convencional. En Latinoamérica, o por lo menos en Venezuela, la presión social es fuerte. Los padres soñaban con que sus hijos se graduaran de ingenieros, odontólogos, médicos, abogados para que tuvieran un trabajo “estable” y fueran bien vistos por la sociedad. Un músico, comediante o pintor, así como profesiones relacionadas a las artes han sido subestimadas y era prácticamente mal visto si te dedicabas a una de estas carreras.

Yo estuve involucrado en el mundo de la música desde joven, formando parte de muchos grupos musicales como percusionista. Ya en el 2012, tenía un poco más de madurez y pensé que sería buena idea utilizar mis conocimientos de Ingeniería y gerencia, inculcados por mi papá, para el manejo de artistas. Luis Villamizar, baterista, y otro quién considero prácticamente mi hermano, durante ese tiempo me comentó que se había juntado con unos amigos que habían compuesto algunas canciones y que le gustaría que yo los viera y escuchara. Así conocí a la banda de pop SURÁ. Esa fue mi primera experiencia en el negocio de la música y manejo de artistas.

También en el 2012, Jose Rafael estaba empezando a ser conocido como comediante por contenidos que El Mostacho subía a YouTube. El Mostacho es (¿o era?) un compañía enfocada en generar contenido digital humorístico. Buscando ideas creativas para promover a la banda (porque no teníamos inversionistas y muy pocas personas que nos apoyaran), se me ocurrió que Jose Rafael me podía ayudar a escribir un guión para hacer un material audiovisual que tuviera contenido humorístico, que involucrara a los miembros de la banda, lograr viralidad y colocar a SURÁ y las caras de los integrantes en el mapa.

Después de varios intentos, Jose y yo logramos reunirnos para desarrollar este pequeño proyecto. Aunque nunca lo terminamos, ese día tuvimos una conversación clave. Hablamos de lo difícil que había sido tomar la decisión de alejarnos de nuestras carreras convencionales y dedicarnos a la comedia y la música, respectivamente. Pero también hablamos de lo convencidos y enfocados que estábamos en lograr nuestras metas, y que íbamos a demostrar que sí se podía.

Poco tiempo después de esta reunión, José Rafael se sumó al equipo de Chataing TV, programa del reconocido periodista venezolano Luis Chataing transmitido por Televen. Con este programa Jose despegó, estaba en televisión, empezó a girar por toda Venezuela haciendo stand-up comedy. Lo había logrado, demostró que sí se podía.

Yo seguía trabajando duro, manejando y promoviendo a la banda, pero se nos hacía difícil. Yo nunca me desanimé, yo siempre pensé en grande pero sabía que quedándome en Venezuela las posibilidades eran pocas. Residente dijo en la canción Mis Disculpas una frase muy sabia: “Pa' jugar en grandes ligas tengo que jugar afuera”, y eso fue lo que hice, me fui de Venezuela para lograr cosas grandes y crecer profesionalmente. Por un lado Jose Rafael lo había “logrado” y por otro, yo todavía lo estaba intentando. Sin embargo, yo estaba convencido también que sí se podía.

Ya viene la parte de Arnold Schwarzenegger.

En estos últimos meses, con la crisis histórica que vive nuestro país Venezuela. Jose y su equipo de trabajo se les ocurrió la brillante idea de mostrar con “humor” la difícil travesía que viven los venezolanos que deciden escapar del país caminando y sin dinero hacia Colombia y otros países de Suramérica. El documental llamado “Caminantes” consta de 7 capítulos y se encuentra en YouTube. Totalmente recomendado.

Algo que me parecía chistoso al final de cada capítulo es que decía en los créditos: inspiración Arnold Schwarzenegger. Siempre pensé que Jose Rafael lo colocaba sin ninguna razón, solo a tono de chiste. Al contrario, Jose literalmente se inspiró en un discurso del actor y ex gobernador de California donde muestra y explica, para su juicio, las 5 reglas del éxito:

  1. Encuentra tu visión

  2. Nunca pienses en pequeño

  3. Ignora a los que te digan NO

  4. Trabaja hasta el cansancio

  5. No solo recibe, da algo a cambio

Después de esa conversación que tuve con Jose hace años en Caracas y analizar cada una de estas 5 reglas, puedo decir que tanto él como yo somos personas exitosas. El significado de la palabra Éxito según la Real Academia Española es el resultado feliz y satisfactorio de un asunto, negocio o actuación. Para muchos, el éxito es tener dinero, poder, fama y ser reconocido, entre otras cosas. Para mí, y sin saberlo, había sido simplemente seguir estas 5 reglas.

Desde un principio tuve la visión de que quería trabajar en la música (Regla #1). Nunca pensé en pequeño, sabía que debía venir a los Estados Unidos para lograr grandes cosas y crecer profesionalmente (Regla #2). Ignoré SIEMPRE a los que me decían que NO, que de la música no se podía vivir (Regla #3). Trabajé, trabajo hasta el cansancio y nunca me canso de trabajar (Regla #4). Siempre trato de dar algo a cambio, y espero seguir mejorando en este punto (Regla #5) .   

A pesar de tomar caminos no convencionales de vida, tanto Jose como yo tuvimos la convicción que sí se podía. Él ha desarrollado notablemente su carrera como comediante y ha contribuido a la historia de Venezuela. Ha documentando la situación que están viviendo los emigrantes venezolanos que caminan hacia Colombia y otros países de Suramérica buscando nuevas oportunidades. Yo por mi parte, siempre tuve la visión que trabajaría con los artistas más importantes de la música Latina actual, que dejaría el nombre de Venezuela en alto y hasta ahora he tenido la dicha de trabajar y girar con artistas como Marc Anthony, Ozuna, Daddy Yankee, Luis Miguel, Wisin & Yandel, Alejandro Fernández, Pepe Aguilar, Banda MS, Jorge Luis Chacín, entre otros.

¿Conclusión? Inspírate en quién sea, en lo que sea, lo importante es que SÍ SE PUEDE.